Es un espacio que contiene las opiniones vertidas en los distintos medios de comunicación donde participa el autor y que tienen que ver con el acontecer social, económico y político, tanto nacional como local.

jueves, 27 de enero de 2011

La nueva justicia mexicana

Desde la concepción del Estado por las teorías contractualistas del mismo, realizadas hace más de tres siglos, se previó que el responsable de la aplicación de justicia sería precisamente éste bajo la premisa siempre imperante de que la voluntad de la colectividad sería la de que a través del Estado, los habitantes de determinado territorio vivieran bajo principios mínimos de seguridad.

De esta manera la concepción de las instituciones estatales se realizó bajo el principio autopoiético que refiere que el Estado es el responsable de crear el Derecho y a su vez el Derecho regula al Estado.

Posteriormente y derivado de que los excesos de las autoridades, principalmente del Estado absolutista, eran enormes y se traducían en la célebre expresión de Luis XVI “El Estado soy yo” se configuraron los Estados liberales y con ello los Estados de Derecho, fundamentados principalmente en el respeto a los derechos individuales, en la existencia de principios básicos, como el principio de legalidad, el de check and balances y el de la división de poderes que fueron la columna vertebral del constitucionalismo que impera en la gran mayoría de sistemas democráticos modernos, como es el caso de México.

Dentro de estos mecanismos de limitación del poder la doctrina anglosajona desarrollo, para el ámbito de la aplicación de justicia, el más importante de ellos sintetizado en aquello que se conoce como “due process of law”, que determina las reglas del juego en el momento de que la autoridad pueda impartir justicia.

Los principios antes mencionados se encuentran presentes en la legislación mexicana de manera concreta en la Constitución federal, dentro del capítulo denominado garantías individuales contemplado dentro de la parte dogmatica de la misma.

De esta manera el sistema de administración de justicia mexicano no es ni ha sido producto de la casualidad, sino por el contrario es resultado de una herencia teórico-política que ha permitido la existencia de un cumulo de normas que reglamentan la forma en que los presuntos responsables de la comisión de un delito deban ser perseguidos y castigados.

Y es que pareciera que dentro de nuestro sistema penal no existieran reglas claras para castigar los delitos. El caso del cantante Kalimba y del llamado “JJ” dan cuenta del estado que guarda la forma en que en México alguien puede ser; por un lado castigado y por el otro exonerado.

Para el caso de Kalimba; acusado por violación, encarcelado, juzgado fast track y liberado el día de hoy -ojalá todos los juicios fueran tan prontos y expeditos- la forma en la que los medios de comunicación han intervenido genera suspicacias, no solamente actuando de manera irresponsable y poco ética, sino además, demostrando que el problema más grave de nuestro país no es el narcotráfico, la inseguridad o el secuestro, sino peor aún; la impunidad.

Y es que de manera impune las dos televisoras más grandes del país han decidido convertirse en las nuevas autoridades mexicanas, tanto acusadoras, como juzgadoras. En menos de una semana tanto Televisa como TV Azteca, no solamente persiguieron al cantante, sino además lo acusaron, lo interrogaron, valoraron pruebas testimoniales e incluso lo sentenciaron, logrando gracias a este gran show mediático que el actuar de las verdaderas autoridades fuera inducido, ¿Dónde queda pues la actuación de los jueces que por ley debe ser imparcial y apegada a Derecho?

Por otro lado la detención del presunto narcotraficante conocido como el JJ de igual forma fue una lección magistral del poder que en el marco de la impunidad, el interés y compromiso tienen los medios de comunicación en el sistema jurídico-político mexicano. Tras su captura y lejos de ser remitido de manera inmediata ante la disposición de las autoridades para que fueran estas las responsables de tomar la declaración preparatoria del indiciado y ante la necesidad de demostrar la capacidad policiaca de un Estado mexicano débil, la Policia Federal decidió que este personaje se sujetara ante la ley del rating televisivo y concediera una entrevista a Carlos Loret de Mola, quien no solo se vio superado por el presunto delincuente, sino que además doto al “JJ” de información que por ley debía ser omitida a efecto de que la defensa del indiciado no pudiera amañar el proceso penal.

En este sentido las preguntas tanto en el caso Kalimba y JJ más allá de ser un espectáculo grotesco de la realidad mexicana saltan a la vista; ¿Quién o quiénes son los responsables de juzgar los delitos en territorio mexicano?, ¿Qué tanto poder tienen los medios de comunicación para perseguir, juzgar y castigar a un ciudadano?, ¿Dónde queda el poder del Estado mexicano? Las respuestas a todas estas interrogantes no puede ser otra más que la existencia de la impunidad en todo el tejido social de nuestro país, donde ahora no solamente cualquier persona puede delinquir sin mayor castigo, sino que también puede hacer las veces de legislador, juzgador y ejecutor de la ley.

martes, 18 de enero de 2011

Los retos del marianismo

A partir del primer minuto del pasado sábado 15 de enero dio inicio un nuevo capítulo en la historia de nuestra Entidad, derivado principalmente, del regreso formal del PRI -encabezado por el gobernador Mariano González- a la administración pública tlaxcalteca.

Derivado de lo anterior, el reto que tiene en su conjunto el marianismo y el priismo de nuestro Estado es a todas luces importantísimo, ya que el progreso de Tlaxcala requiere un alto compromiso y vocación de servicio de todos aquellos que tienen la enorme responsabilidad de que el sexenio marianista contribuya al engrandecimiento de nuestra tierra.

De esta forma el gabinete dado a conocer el pasado viernes en la capital tlaxcalteca demostró lo que se vislumbraba desde la elección del apizaquense, pues dentro de los nuevos Secretarios de Estado se percibe una administración plural y heterogenia donde se combina la experiencia y el entusiasmo de la juventud, quienes conjuntamente deberán enfrentar un sinnúmero de retos y barreras previas al comienzo de la materialización de las acciones gubernamentales.

Por principio de cuentas el nuevo gabinete deberá –de conformidad con lo instruido por el nuevo gobernador- realizar una minuciosa revisión del estado que guardan las distintas entidades administrativas, estando además, obligada a generar mayor dinamismo en las labores políticas, buscando en todo momento reducir el burocratismo y contar con una administración pública más eficiente.

Asimismo, otro de los retos que enfrentará el marianismos será el de la transparencia y la rendición de cuentas pues con el regreso del priismo a la primera magistratura de la Entidad también se genera un mayor compromiso con la ciudadanía a efecto de contar con un gobierno de puertas abiertas que permita a los tlaxcaltecas conocer el destino de los recursos públicos y la forma de ministración de los mismos.

En este sentido cabe resaltar que en su mensaje como nuevo mandatario estatal frente a la LX legislatura, Mariano González, señaló la necesidad de generar una recaudación estatal más eficiente y competitiva derivado principalmente de la dependencia presupuestal que el Estado tiene frente a la federación y donde se hizo hincapié del impulso que dará la nueva administración para que se elimine la tenencia vehicular en la Entidad.

El reto en este rubro será conocer la manera en que el gobierno estatal enfrentará el vacio presupuestal que la eliminación de la tenencia produzca. De acuerdo a lo señalado por las distintas calificadoras -tales como Standard & Poors- de eliminarse la tenencia en nuestro Estado el hueco financiero sería aproximadamente del 14% del presupuesto, lo que sin duda impacta de manera directa en el cumplimiento de las metas y el ejercicio de las tareas gubernamentales.

El más grande de los retos que tendrá el marianismo será el de la generación de recursos extraordinarios para la Entidad y la aplicación eficaz del presupuesto público, eliminando en lo posible el sub ejercicio fiscal. La relación con el gobierno federal es, en este rubro fundamental, por no decir prioritaria, pues como lo señaló el gobernador; Tlaxcala es una de las entidades más pobres de la república donde el apalancamiento de la federación es una constante y el trabajo conjunto con la Entidad debe imperar en todo momento para que el desarrollo y progreso tlaxcalteca sea una realidad.

Así, el reto para el nuevo gobierno priista será el de construir puentes y consensos con los distintos delegados federales, ya que como es de todos conocido, la mayoría de ellos responden a los intereses de la ex candidata panista al gobierno del Estado y que por esa razón buscaran empantanar la labor marianistas en todo momento.

Finalmente cabe resaltar también que otro reto que tendrá el gobernador González Zarur será el de encontrar la cohesión entre las distintas fuerzas y corrientes políticas que impulsaron su victoria en las pasadas elecciones y cuyo cobro de facturas puede observarse en la conformación del gabinete.

Los funcionarios de primer nivel tienen perfiles muy diversos no solamente en lo político sino en lo ideológico, vislumbrándose con ello la existencia de desencuentros y divergencias propias de la actividad pública que cada uno desempeñará.

Esperemos que con el regreso del priismo a Tlaxcala se consolide el rumbo del progreso y se encuentre respuesta a las demandas sociales que hoy son exigencias ciudadanas y que con ello la calidad de vida y el desarrollo de los tlaxcaltecas sea más claro y palpable. Al tiempo.