Es un espacio que contiene las opiniones vertidas en los distintos medios de comunicación donde participa el autor y que tienen que ver con el acontecer social, económico y político, tanto nacional como local.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Los porqués de Juanito; ¿Estatua de la risible clase política?


Tras cinco meses de permanecer en el ojo del huracán, la historia de quien antes de ser candidato sustituible en Iztapalapa; Rafael Acosta “Juanito” era un simple desconocido, concluyó como inició; de risa y demostrando que en nuestro país, en México, todo y de todo se vale; más, cuando se trata de acciones de tipo político.

Todo comenzó cuando dentro del proceso interno de elección de candidato del PRD en Iztapalapa, propio al estilo de la llamada izquierda mexicana, los gritos y sombrerazos entre Clara Brugada y Silvia Oliva tocaron las puertas del Tribunal Electoral, situación que concluyó con el otorgamiento de la candidatura del PRD a doña Silvia Oliva.

Ante tal circunstancia, el artífice y líder de este circo y cochinero político; Andrés Manuel López Obrador acorde a su estilo pidió a los simpatizantes amarillos de Iztapalapa votar por quien hasta ese momento parecía sacado de las paginas de las revistas mexicanas más populares.

Así, el pueblo mexicano y el resto del mundo presenció uno de los actos más deleznables de lo que la política mexicana representa, momento en el que el propio Andrés Manuel solicita dentro de un mitin a “Juanito” que una vez que asumiera el cargo debía declinar a favor de Clara Brugada; ¿Y lo establecido en la Constitución y en las leyes respecto a la obligatoriedad de los cargos públicos? Eso amigo lector no importó, lo importante era simple y sencillamente evitar que Silvia Oliva obtuviera el triunfo.

De esta forma es como nace “Juanito” producto de la irresponsabilidad y falta de respeto al sistema democrático de aquel que piensa que el Estado radica en él mismo. Pero, ¿Qué importancia tenia Iztapalapa como para montar un circo de tal magnitud y tales consecuencias?, ¿Qué intereses rodearon a “Juanito” para revelerse frente a quienes le habían otorgado poder y popularidad?.

Recordemos que Iztapalapa a pesar de ser una delegación más del Distrito Federal, goza de un presupuesto de cuatro mil millones de pesos, botín –como es visto por aquellos que simpatizan con el “legitimo”- interesante y jugoso como interesantes eran los recursos que AMLO obtenía del SME.

Una vez que se analizó la capacidad presupuestal de esta Delegación no solamente fue observada como importante por los “legítimos”, sino atrajo la mirada de los “Chuchos” y los “petistas”. Bajo esta tónica “Juanito” y su accionar se volvían la manzana de la discordia.

Tras lo anterior este celebre personaje -quien según su dicho, se define como luchador social- pasaba de la subversión a la de títere político, hasta que llegó lo que menos nos imaginamos. La PGJDF, sí aquella que carece de toda credibilidad y eficiencia por parte de la sociedad por sus escasos resultados, logró lo que las instituciones electorales en todos sus niveles no hicieron; conseguir las pruebas que acreditaban la falsedad de documentos con los que “Juanito” había conseguido su candidatura. ¿Cuántos más como “Juanito” se habrán registrado con documentos pirata?.

Pero esos no son importantes para la PGJDF, pero Rafael Acosta si lo era, pues su rebeldía alejada de todo contexto político se convertía en peligrosa para el status quo de las huestes perredistas del DF.

Lo anterior fue la herramienta de negociación, por no decir de chantaje, por parte de Marcelo Ebrad para hacer renunciar a “Juanito”, pues de no hacerlo seria culpado de falsificación de documentos, delito que tiene como pena entre 4 y 8 años y para el caso de servidores públicos, este castigo se ve duplicado, por lo que la disyuntiva de Acosta era clara, o renunciaba o lo encarcelaban.

Pero si todo lo anterior nos es repugnante, lo peor no queda ahí, tras toda esta burla política ¿Dónde queda la gente de Iztapalapa?, ¿Dónde quedan los delitos cometidos por Rafael Acosta?, ¿Qué no se supone que son delitos que se persiguen de oficio?, ¿Acaso no debería enjuiciársele por actuar contrario a la ley? No amigo lector, la ley y la aplicación de la misma corresponden únicamente a los intereses de quien la aplica y la ejecuta, de aquellos quienes de la misma forma en la que pueden utilizar a “Juanito” solo les importa los millones de pesos con los que cuenta de presupuesto Iztapalapa y no aquellos que observaron en Rafael Acosta la oportunidad de ser gobernados por un símil, alguien proveniente de las zonas marginadas, que basta decir, en esa parte del DF, son muchas y de todo tipo.

Al final del día “Juanito” no es más que la figura de bronce de la repugnante clase política mexicana, misma que no es más que un circo barato de una democracia sustentada en intereses y complicidades de unos cuantos que utilizan el dinero público para el logro de sus fines más personales.

domingo, 6 de diciembre de 2009

¿Quién para suceder al Gobernador?

A lo largo de la semana se despejó la incógnita respecto de aquellos que serán los responsables de validar y juzgar la imparcialidad y equidad que, de acuerdo a lo señalado por la ley, debe imperar dentro de una contienda de tipo electoral.

Así, prácticamente y a pesar de los reclamos y señalamientos que se han hecho a los nuevos Consejeros del Instituto Electoral del Estado todo se encuentra listo para que el próximo 4 de julio del año 2010 se lleve a cabo la elección en la que Tlaxcala, a través de sus ciudadanos, determine el rumbo que la entidad deba tener en los próximos años.

De esta manera comienzan a alcanzarnos los tiempos electorales, primero para definir los procesos internos mediante los cuales los partidos políticos determinaran a sus candidatos, posteriormente la designación final sobre las personas que encabezarán a estos institutos políticos y con ello la pugna electoral propiamente dicha, la cual durará del 6 de mayo al 30 de Junio del próximo año.

Con lo anterior a partir del próximo mes los acertijos, estrategias y decisiones sobre la persona que será el delfín del orticismo se irán resolviendo y de esta manera podremos ir definiendo cual será el rostro del Estado para; al menos, los próximos seis años.

Sin duda una de las características principales que permitirá al Gobernador tomar la decisión para definir quien debe continuar con el proyecto es la capacidad electoral que cada aspirante tenga, ya que la experiencia en cuanto a ganar elecciones es una condición que da muestra de la simpatía y cercanía que cada candidato tiene con la población y con ende con los ciudadanos.

Bajo esta tónica podemos advertir que dentro de estos personajes se encuentra, como ha sido ya señalado por varios medios, el Diputado Federal Julián Velázquez Llorente, hombre cercano al Gobernador y de los pocos que pueden jactarse de haber ganado una contienda electoral recientemente con más de 34 mil votos, además de ser el artífice del desarrollo que en materia de salud se ha generado en estos cinco años dentro del Estado. Lo cierto es que a pesar de estas fortalezas que anteceden al Doctor Velázquez para muchos ciudadanos, el que el actual Diputado renuncie a su cargo en San Lázaro a escasos meses de asumir la responsabilidad es una cuestión que disminuiría su presencia, sobre todo si tomamos en cuenta que la Diputada suplente es la esposa del mandatario estatal, situación que indudablemente sería utilizada por parte de la oposición para debilitar al orticismo.

De igual manera existe dentro de los aspirantes orticistas para acceder al cargo de Gobernador otros personajes que de igual manera ya han obtenido resultados electorales positivos y que son considerados como panistas de antaño, como lo son tanto Adolfo Escobar Jardines y el más discreto de todos Alejandro Aguilar López, quienes en 2006 obtuvieron para Acción Nacional el distrito 1 y 2, con lo que accedieron a San Lázaro mediante el apoyo ciudadano tras obtener ambos ex Diputados más de 50 mil votos cada uno, es decir, 20 mil más que el actual Diputado Llorente.

Aunque entre Adolfo Escobar Jardines y el actual Secretario de Desarrollo Económico; Alejandro Aguilar López existen ciertas características que los diferencian. Por ejemplo en el caso del Secretario de Gobierno, los ciudadanos y por ende la oposición recuerda uno de sus más grandes descalabros; la derrota frente a Lorena Cuellar, circunstancia que sin duda es un punto débil y falta de garante para el mantenimiento del proyecto orticista.

Sin en cambio por su parte Alejandro Aguilar López, a diferencia de los anteriores personajes, ha logrado ganar 2 contiendas primero en 2001 con más de 9 mil votos para ser alcalde en Huamantla y la propia de Diputado federal en 2006, circunstancia que electoralmente es positiva y demuestra la experiencia en cuanto a ganar elecciones se refiere.

Al día de hoy los nombres y colores sobre los que se puede inclinar la balanza del orticismo son muchos y de todo tipo, aunque por lo que hace a la cuestión electoral los personajes señalados llevan mano.

Lo cierto es que el Gobernador estará evaluando no solamente el accionar electoral de cada uno de ellos, sino también su capacidad y experiencia actual, que en suma de cómo resultado al mejor candidato, aquel que con discreción trabaje por el mejoramiento de la realidad social de Tlaxcala y que no solamente garantice la victoria sino la institucionalidad suficiente para que los proyectos trasexenales puedan materializarse, con un sentido humano en beneficio de los tlaxcaltecas.





domingo, 29 de noviembre de 2009

A tres años de gobierno; ¿Se aproxima una Revolución?

El día de mañana se cumplirá la primera mitad del gobierno calderonista, un gobierno que desde su inicio y toma de protesta se vio inmiscuido en grandes problemas de gobernabilidad, situación que ahora y gracias a las pésimas decisiones del gabinete de Felipe Calderón -principalmente en el ámbito de lo económico- se ha venido agravando de tal manera que incluso se comenta ya por varios analistas y sobre todo en los discursos oficiales los aires de cambio y de renovación.

Recordemos que el inicio del actual gobierno federal estuvo marcado por grandes problemas frente a un grupo de llamados “legítimos” quienes contrarios al sistema jurídico nacional a lo largo de estos tres años han buscado a costa de lo que sea un Golpe de Estado, lo cierto, es que la factura ha sido enorme; simplemente destruir a la izquierda mexicana, la que durante muchos años contribuyó a las llamadas reformas estructurales del México predemocrático.

A tres años de esos tan lamentables sucesos los inconformes con Calderón se han multiplicado por decenas, incluso la clase empresarial –aquella que fue su más grande aliada en los comicios de 2006- le ha dado la espalda y ha jugado sucio en su contra. Asimismo el Presidente ha correspondido a esos empresarios con su despreció y señalamiento.

Pero no solo con ellos sino también el gobierno calderonista ha errado la estrategia al contradecir -por si lo anterior no bastara- al propio Joseph Stiglitz; premio Nóbel de Economía, tras indicar que la peor respuesta frente a la crisis fue la realizada por el gobierno mexicano.

Por si eso fuera poco, la colectividad, los ciudadanos del llamado México real, los de a pie, aquellos que día con día lidian de manera directa con la crisis de la cual se ha señalado la mala reacción mexicana, han comenzado a dar muestras claras de su hartazgo social, de su desesperación por no encontrar los caminos ni las oportunidades para consolidar un desarrollo más pleno, con rechiflas al mandatario.

Bajo esta tónica a tres años del gobierno calderonista las posibilidades de la permanencia en el poder por parte del partido blanquiazul comienzan a desvanecerse, situación que obliga no solamente a reconocer el mal desempeño del Presidente de la República en esta primera mitad del sexenio sino incluso a elaborar la estrategia necesaria que permita por el bien de Calderón y por el de todos los mexicanos dar un giro y nuevo rumbo a su gobierno.

El grupo calderonista no puede ir por el camino de señalar aquellos que emiten criticas y recomendaciones a la acción gubernamental de la administración federal; sino por el contrario, deben en primera instancia, reconocer aquellas malas decisiones que no solo son criticadas por Stiglitz sino también por 4 premios Nóbel más, y por la gente, la que no desperdicia la oportunidad para que cada vez que el Presidente se presenta en un acto público manifieste su descontento como lo demostró en la inauguración del nuevo estadio de fútbol de Torreón, Coahuila a principios del mes.

Lo anterior es lo más grave que puede ocurrir a un mandatario, principalmente, si tomamos en consideración que bajo un régimen presidencialista como el mexicano la figura más importante, la más poderosa y sobre todo la intachable debe ser siempre y en todo momento la del Presidente, el que no tiene permitido cometer errores y si los comete no se evidencian.

Tal circunstancia obliga pues a preguntarnos ¿Qué es en estos tiempos de la figura del Presidente?, ¿Dónde a quedado la imagen presidencial? La respuesta a tales cuestionamientos puede parecer poco alentadora para la estabilidad social, principalmente si sumamos el hartazgo social y lo posicionamos en un contexto donde los aires de cambio, de renovación de un sistema político moribundo, con una clase política que ha quedado a deber, se intensifican conforme se acerca el mítico y emblemático décimo año del siglo, ¿Tendrá México un encuentro con la historia? Al tiempo.

domingo, 22 de noviembre de 2009

¿Cuántos jóvenes más?

La semana anterior durante la conmemoración del “Día mundial en memoria de las víctimas de accidentes de tránsito” realizado en el municipio de Apizaco; el Secretario de Salud, Constantino Quiroz Pérez señaló que en el año 2009 en el 40% de accidentes viales se vieron inmiscuidos jóvenes, es decir que de los 11 decesos mensuales producidos por esta causa en Tlaxcala, 4 corresponden a personas de entre los 12 y 30 años.


De esta manera el gobierno del Estado, a través del titular de la Secretaria de Salud, reconoció uno de los más grandes problemas que aquejan a los jóvenes de nuestra Entidad; me refiero, a los accidentes viales motivados fundamentalmente por exceso en el consumo del alcohol.

Y es que cuantos no sabemos; ya sea por conducto de los medios de comunicación y espacios informativos locales o bien a través de comentarios personales, respecto a los accidentes que prácticamente cada fin de semana se presentan en territorio tlaxcalteca, protagonizados principalmente por jóvenes quienes bajo los influjos del alcohol resultan seriamente lesionados o en el peor de los casos pierden la vida.

El problema tiene como origen el abuso en el consumo del alcohol por parte de los jóvenes, por lo que cabe preguntarse ¿Cuáles son las causas que originan que la juventud tlaxcalteca consuma en grandes cantidades bebidas embriagantes?, ¿El problema se reduce exclusivamente a consumo de alcohol o incluso a otro tipo de drogas?, ¿Qué papel debe jugar el gobierno estatal para prevenir más muertes entre la juventud?

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Adicciones 2008, dada a conocer el mes pasado por autoridades federales, el consumo de drogas; principalmente de alcohol y tabaco entre adolescentes y jóvenes va en aumento, creciendo el fenómeno de consumo en solo seis años en un 50%.

En el caso de Tlaxcala el consumo de alcohol entre los jóvenes no es una novedad; de acuerdo a la Encuesta Nacional de Estudiantes de Enseñanza Media y Media Superior que se realizó en 1991, se desprendió que el 44.3% -aproximadamente la mitad de jóvenes- había ya consumido bebidas alcohólicas, y que para 2008 la cifra aumento a 89%. Situación que denota no solamente que la práctica es común ya para la juventud sino que, en el caso de Tlaxcala, tiene varios años realizándose e incrementándose.

Asimismo y de acuerdo a las conclusiones obtenidas dentro de la propia Encuesta Nacional de Adicciones, en el caso de Tlaxcala, el problema radica fundamentalmente en el hecho de que el consumo de alcohol para hombres y mujeres sobre pasa la media nacional; es decir, que existe una importante dependencia y abuso en dicha sustancia por parte de los hombres y mujeres tlaxcaltecas.

Ante tal circunstancia es prioritario, señala la propia Encuesta, que exista por parte del gobierno local el establecimiento y reforzamiento de políticas públicas que tengan por objeto prevenir este tipo de acciones principalmente entre la juventud, quienes resultan los más vulnerables.

Lo cierto es que falta mucho por hacer por parte de las autoridades locales, quienes por el contrario pareciera que su intención es desarrollar espacios donde prolifere la venta de bebidas alcohólicas; incluso entre menores de edad. Tal es el caso por ejemplo de la recién concluida Feria de Tlaxcala denominada coloquialmente “La feria de todos los antros” donde y a pesar de lo señalado por parte del titular de la Secretaria de Turismo se evidenció el abuso excesivo de alcohol principalmente entre jóvenes; incluso, por las mañanas vestidos con uniformes escolares. ¿Dónde quedan entonces las políticas públicas de prevención de adicciones por parte de las autoridades competentes?, ¿Cuál fue la oferta deportiva, cultural y educativa para los jóvenes en la pasada edición de la feria de Tlaxcala?

El establecimiento de políticas que tengan como fin la generación de oportunidades y propuestas tanto culturales, como deportivas y educativas es una condición que tiene que ver con la prevención de adicciones entre los jóvenes y que urge primordialmente establecer en nuestra entidad, de no realizarse así, seremos participes de más muertes y lesiones entre la juventud tlaxcalteca ocasionado por estas causas.

Es fundamental que la autoridad en todos sus niveles, frene, regule y sancione a aquellos establecimientos que obtienen un lucro entre la juventud por falta de espacios para el libre y sano esparcimiento y desarrolle estrategias para que la juventud de la entidad encuentre nuevos mecanismos para que su tiempo libre se aproveche para el engrandecimiento de sus capacidades en todos los ámbitos. Al tiempo.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Los dilemas de la democracia mexicana

Hoy en día es indudable que las condiciones sociales que imperan en nuestro país hacen evidente que México atraviesa no solo por un clima de inseguridad fomentado en gran medida por la impunidad que se vive a diario en gran parte del territorio nacional, sino peor aun, tal parece que la gobernabilidad se encuentra en estado critico lo que hace obligado el análisis de la misma en el marco del sistema político actual.

Los acontecimientos suscitados en días anteriores son muestra de que el Estado de Derecho, requisito sine quan non cuando se habla de regimenes democráticos se encuentra muy debilitado en nuestro país. Tal es el caso por ejemplo de lo vivido el martes 10 de noviembre en la comunidad de Cuijingo, Estado de México; donde pobladores por falta de credibilidad en las instituciones públicas, principalmente, en las responsables de brindar seguridad, decidieron hacer justicia por propia mano y así pretender linchar a algunos secuestradores quienes milagrosamente lograron salvar la vida.

Por si esto fuera poco, ahora; el edil de San Pedro Nuevo León; Mauricio Fernández Garza, esta bajo sospecha por las autoridades federales por obtener información privilegiada en el asesinato de Héctor Saldaña Perales “El Negro”, recordemos que este mandatario municipal durante un evento declaró que en la lucha contra la delincuencia organizada estaba dispuesto incluso ha utilizar mecanismos contrarios al cumplimiento de las normas, situación que no solo da testimonio de la impunidad, sino además pone de manifiesto que el cumplimiento de la ley en México es una circunstancia que esta quedando en segundo término.

Y es que estos hechos exponen con claridad el problema de ingobernabilidad que vive el país. Si consideramos a la gobernabilidad como la capacidad de tomar decisiones a través de los mecanismos institucionales, el alcalde de San Pedro da fe de que estos en la realidad mexicana no son suficientes, sobre todo en el momento de hacer frente al hampa y a la delincuencia organizada.

Bajo esta tónica y ahora que se acercan los comicios electorales debemos entender y estar sabedores de los retos y dilemas que la democracia mexicana tiene.

Es inminente la existencia en nuestro país de un sistema democrático, donde, el sufragio efectivo esta garantizado, por lo que, aunque imperfecta, la democracia es ya una realidad nacional, así lo han demostrado la pluralidad y alternancia en el momento de gobernar, pero más aun, la nueva configuración en la Cámara Baja, donde, en más de ochenta años de realizarse elecciones en nuestro país jamás en la historia se había generado una mayoría dentro de este recinto con instituciones políticas que no forman parte del gobierno federal; es decir, que por primera vez la mayoría en la Cámara de Diputados se encuentra integrada por partidos distintos al partido en el gobierno, en este caso, PRI y Verde, frente al PAN, circunstancia que de igual manera dificulta la gobernabilidad.

Por tanto la democracia no es una circunstancia que este en duda, sino por el contrario esta más presente que nunca, pero que debemos conducir por caminos para constituirla de mejor manera lo que de cómo resultado una mejor calidad democrática en nuestra nación.

Pero, ¿Qué debe hacerse para tener una democracia más efectiva, es decir es decir una democracia con mayor calidad?

Sin lugar a duda desde el nacimiento del Estado moderno el requisito primario de los modelos representativos a través de mecanismos democráticos de elección se encontró sustentado en la preeminencia del Estado de Derecho, es decir, el cumplimiento de la norma, bajo el manto del principio de legitimidad, donde, las autoridades solo pueden hacer todo aquello que la ley les faculte y las personas todo aquello que no les sea prohibido por la norma.
Lo anterior es fundamental para aumentar, en primera cuenta; la calidad en la democracia y así consolidar el Estado democrático mexicano.

Con situaciones como las vividas en el Estado de México y con el Alcalde de San Pedro, Nuevo León nos damos cuenta que la gobernabilidad y el mantenimiento del Estado de Derecho en México se encuentran muy a la baja, por lo que las políticas públicas deben generar los mecanismos tanto gubernamentales como sociales que permitan dejar de lado el observar a la democracia como simple disputa electoral y darnos cuenta que constituye todo un sistema mediante el cual debe erigirse el crecimiento y desarrollo de la población en todos sus niveles que permita una verdadera mejora en la calidad de vida de los gobernados. Ese es el reto y en las próximas elecciones tenemos la oportunidad de afrontarlo por el bien de nuestro estado y el de nosotros mismos. Al tiempo.

domingo, 8 de noviembre de 2009

La nueva política joven; Un nuevo rostro para Tlaxcala

Como es de todos conocido el momento de la renovación total del poder político en nuestra Entidad esta muy cerca. Elección que pasa por el cambio tanto en el poder Ejecutivo Estatal como los Ayuntamientos en los diferentes municipios, sumando además la conformación del nuevo Congreso Local.


De esta manera y bajo las nuevas modificaciones al Código Electoral para el Estado, el inicio de las campañas en busca no solo del voto de la gente sino la obtención de algún espacio político están a la vuelta de la esquina, circunstancia que hace obligado el análisis de los posibles rostros que estarán contendiendo dentro de éste proceso electoral que dará el nuevo rumbo para Tlaxcala.

En este orden de ideas, debemos comenzar por señalar que esta elección será distinta a las demás, ya que gracias a la pluralidad que impera en el ámbito local, se ha permitido el desarrollo de diversos grupos políticos además de los que históricamente representan la antigua clase política tlaxcalteca o como coloquialmente se señala el cacicazgo político del Estado.

Esta configuración política dará como resultado que el elector, en este caso los tlaxcaltecas, deban enfrentarse a su primer decisión ¿Inclinarse por el cacicazgo histórico o bien dar oportunidad a los nuevos rostros y personajes políticos jóvenes?

Así, por lo que hace a la gobernatura, el establecimiento de los candidatos será fundamental para dar juego a esta nueva clase política.

En el caso del PAN, donde parece el Gobernador ha puesto la mira para que su delfín emerja de la misma, la decisión de quien los abanderará será trascendental para garantizar la continuidad.

Dentro de los distintos nombres que se perfilan como los más fuertes y que además han ya manifestado su interés particular por llevar las riendas del Estado podemos mencionar al multicitado Julián Velásquez Llorente. Asimismo tenemos a la ex diputada Adriana Dávila, quien considera que su “amistad” con Felipe Calderón será suficiente para ser candidata y posteriormente convertirse en gobernadora. De igual forma se encuentran el propio Adolfo Escobar Jardines, Sergio González y Alejandro Aguilar López.

Lo cierto es que si se busca que el abanderado del Palacio de Gobierno emerja de las filas panistas, se debe inclinar por aquel que no solamente ha mostrado y demostrado su capacidad para ganar más de una elección, sino además que comulga con los ideales panistas, aunado a la plena capacidad para administrar correctamente la cosa pública, es decir debe ser un candidato que este listo para gobernar Tlaxcala.

El caso de los otros partidos es más claro toda vez que parece confirmarse cada vez con mayor fuerza que el candidato rival del orticismo será de nueva cuenta Mariano González, político de antaño, quien ha basado su estrategia en la unión de la antigua clase política y quien además deberá consolidar las alianzas necesarias para contar con la fuerza suficiente para ganar la gobernatura.

Así, todo parece indicar, que por lo que hace a la elección de Gobernador, ésta será definida por la circunstancia de inclinarse por una nueva forma de hacer política, si el candidato de acción nacional cubre el perfil señalado, o bien por continuar con más de lo mismo.

Por otro lado y de la misma manera en el caso de las presidencias municipales esta dicotomía entre la vieja y nueva clase política parece hacerse evidente. Tal es el caso por ejemplo de la capital del Estado, donde auspiciado por el manto del partido blanquiazul el miembro de la llamada pareja delegacional; Rolando Romero, personaje cuya trayectoria es de todos conocida pues tiene varias décadas dedicándose a la labor política, buscará hacerse de la alcaldía capitalina,. Por el lado de los nuevos cuadros para dirigir la Ciudad de Tlaxcala se dice que el aspirante del Revolucionario Institucional podría ser Pedro Pérez Lira, quien a pesar de su juventud ha podido lidiar un par de sexenios dentro de la administración pública, sobre todo de distintos colores, lo que le ha permitido observar y aprender de la visión de cada mandatario.

Así, la dicotomía, pasado-futuro, será la primera interrogante y factor que tomará en cuenta el tlaxcalteca para emitir su voto el próximo año. Recordemos que en manos del ciudadano está el determinar continuar con la antigua clase política cuya oportunidad esta perdida o dar paso a aquellos que bajo nuevas ideas pero con el análisis y la experiencia de los precedentes buscan dar un nuevo rostro a nuestra Entidad. Al tiempo.

domingo, 25 de octubre de 2009

Más impuestos para los que menos tienen

Durante la semana pasada los legisladores de los distintos partidos que integran el sistema político de nuestra nación dieron de nueva cuenta muestra de la limitada visión que como supuestos representantes del pueblo tienen.


Así, se aprobaron en la Cámara Baja, distintos aumentos en impuestos en una seudo reforma fiscal que mas tiene que ver con el mantenimiento del presupuesto mediante mayor recaudación por parte del gobierno federal que con buscar un equilibrio tributario que de cómo resultado una contribución más efectiva dentro de nuestro país.

En ese sentido los aumentos tienen que ver básicamente en 3 aspectos, por lo que hace al incremento del IVA del 15 al 16 por ciento, el aumento en el ISR y el aumento a los impuestos especiales como son los que tienen que ver con las comunicaciones y el uso de los medios electrónicos como el internet.

Este solo hecho demuestra que los legisladores y la propia elite política tienen como único interés el mantenimiento del poder, por el poder mismo, ya que no solamente dan la espalda en época de crisis a los que menos tienen al incrementar los impuestos que son en su mayoría recaudados con la base de aquellos que siempre están obligados a pagar sino que además contrario a lo que debe hacerse para salir del bache económico ponen en jaque la economía de una nula clase media y principalmente de la clase baja.

El aumento a los impuestos en época de crisis es una incongruencia, pero bajo esta tónica ¿Por qué incrementar los impuestos? Simple y sencillamente porque existe un déficit importante entre lo que gasta el gobierno y lo que puede generar a través de la recaudación y menos cuando el soporte económico nacional, como lo es el petróleo, se encuentra muy a la baja no solamente en precio sino en producción.

El problema no es que el pueblo pague los impuestos, todos y cada uno estamos consientes que es una obligación y eje fundamental para el desarrollo del país. La negativa a contribuir de los ciudadanos tiene que ver más con el hecho de no pagar por que no sabemos para que se ocupa el dinero de los impuestos, o peor aun cuando logramos averiguarlo nos damos cuenta que solo sirve para que la clase política, esa que supuestamente nos representa, viva en la opulencia aquella que durante tantos siglos nos a limitado como país y de la cual hacia referencia el propio José Maria Morelos en sus “Sentimientos de la nación” y que tristemente hoy se encuentra más en boga que nunca.

Acaso ¿es justo para los ciudadanos el que en esta época donde el desempleo es una constante, donde los salarios no son justos y equitativos y principalmente donde las oportunidades de desarrollo son prácticamente nulas contribuyan con sus impuestos a mantener los altos privilegios del gobierno? ¿Vale la pena sostener los recursos que se les dan a los partidos políticos? ¿Es importante mantener a partidos como el Verde que solo toma el pelo al pueblo o al propio Convergencia y PT que son simple y llanamente vividores de la democracia?, ¿En verdad es prioritario que los legisladores, miembros del gabinete, y en general todo el aparato gubernamental en sus tres poderes y en sus tres niveles tenga y mantenga tantos privilegios?.

Todos los cuestionamientos anteriores son la base con la cual no solamente la recaudación en México es bajísima, sino además evidencian el por qué del aumento al IVA, al ISR y a los impuestos especiales, el mantenimiento del status quo de la clase gobernante.

¿Por qué no reducir el gasto real en el gobierno?, ¿Por qué no limitar recursos a los partidos? ¿Por qué no evitar la toma de pelo por los partidos pequeños?, ¿Por qué no atacar y perseguir a los que evaden el pago de impuestos y que representan en su mayoría a las grandes elites económicas?

No amigo lector, eso jamás por que vivimos en México, donde la paradójicamente más del 70 por ciento del PIB se concentra en apenas el 10 por ciento de la población, donde las decisiones se toman por interés particular, donde la clase política no puede jamás verse mermada en sus privilegios, donde documentos como los mismos “Sentimientos de la nación” escritos hace aproximadamente 200 años siguen estando tan presentes y representando una realidad semejante.

Es inconcebible lo vivido en estas semanas en San Lázaro y donde se pone en evidencia que cuando se trata de intereses particulares los partidos siempre pueden ponerse de acuerdo, como de acuerdo se pusieron, para castigar al pueblo ¿y los que menos tienen? Esos ahora tendrán mucho menos. Al tiempo.

domingo, 18 de octubre de 2009

Calderón más juarista que nunca

A más de una semana de haberse presentado la mayor muestra del poder del Estado representado en manos del Ejecutivo federal las consecuencias, reacciones y efectos de haber dado fin a Luz y Fuerza del Centro son muchas y de todo tipo.


Tras haberse anunciado y publicado la extinción de una de las empresas más caras que tenia el Gobierno Federal, Calderón no solo advirtió de lo que como jefe máximo puede realizar, sino además, contribuye con ello al saneamiento del servicio eléctrico en el centro del país, acaba con un sindicato que se había convertido paradójicamente en un grupo contrario al Presidente y finalmente mata las aspiraciones del “legitimo”, todo en un solo golpe y una sola decisión; desaparecer a Luz y Fuerza del Centro.

Y es que para sorpresa de muchos la decisión de desaparecer a Luz y Fuerza no tiene nada que ver con la complejidad económica que representaba el contrato colectivo de trabajo, ni con la falta de competitividad y productividad de la paraestatal y mucho menos por la mejora de la prestación en el servicio eléctrico para la sociedad del centro del país.

Entonces, ¿Cuál fue la circunstancia fundamental que llevó a extinguir Luz y Fuerza? La verdadera razón de haber extinto la empresa pública tiene que ver más con lo electoral y político que con lo económico.

Recordemos que el Sindicato Mexicano de Electricistas –SME- representaba para López Obrador una de las máximas fuentes de financiamiento para su llamada “Resistencia Pacifica”, y que en tal virtud el propio sindicato había dejado de lado su “autonomía” y su naturaleza de velar por los intereses de sus agremiados. El SME era un grupo político de choque al servicio del “Legitimo”.

Tal circunstancia fue insoslayable para Calderón, quien paradójicamente, era quien de manera indirecta, al inyectar recursos a Luz y Fuerza y por ende a su sindicato, sostenía y daba vida al movimiento del tabasqueño.

Este fue el hecho de que en una primera instancia se negara la toma de nota al SME y a su líder Martín Esparza quien por cierto cobraba más de 350 mil pesos mensuales por supuestamente defender los intereses del gremio de los electricistas y tras el fraude y encaramiento al gobierno federal, éste último de manera legal y legitima dio tramite al desmantelamiento del SME dejando a miles de electricistas agremiados sin trabajo bajo una muy buena liquidación.

De esta manera es como Felipe Calderón tomo la decisión que marcaba “el librito”. Al puro estilo del sistema político mexicano, y claro aplicando una de las máximas de Benito Juárez “A los amigos justicia y gracia, a los enemigos simplemente la justicia” el Presidente decidió dar fin al SME y ¿Por qué no hacer lo mismo con otros sindicatos?

Quienes creen que la decisión de extinguir la vida de uno de los sindicatos más corruptos y representativos del mal corporativista de nuestro sistema político tiene que ver más con el provocar una mejora para la sociedad, cuestionan y exigen hacer lo mismo, con otros sindicatos tanto federales como estatales que limitan el desarrollo de México en distintas áreas.

Sin embargo lo cierto es que esto es improbable porque a contrario del SME, otros sindicatos, son funcionales dan resultado electoral y político para el gobierno y por ello su desaparición resulta total y absolutamente inviable, simple y sencillamente porque lo que importa es el poder y para los amigos, los sindicatos amigos, el mal desempeño, sus privilegios económicos y lo costoso de su mantenimiento no son circunstancias suficientes para desaparecerlos. ¿Acaso el SME era el único sindicato ineficaz, corrupto e improductivo?, no, simple y sencillamente no era un sindicato amigo.

Hoy día con la extinción de Luz y Fuerza y el fin de su sindicato se pone de manifiesto lo que el corporativismo y el sindicalismo en México representan. Por tristeza el objetivo de defender los intereses del trabajador ha quedado supeditado al poder de unos cuantos quienes se aprovechan del cúmulo electorero que agrupar a los trabajadores representa y dan la espalda a aquellos a quien supuestamente representan ¿Quiénes pierden con la desaparición de Luz y Fuerza? Simplemente los trabajadores quienes se quedan sin empleo porque claro esta que los líderes, aquellos que provocaron la extinción, en las llamadas mesas de negociación encontraran los mecanismos para seguir hurtando y viviendo del propio sistema.

domingo, 11 de octubre de 2009

La oportunidad perdida; ¿Momentos de relevo generacional?

En la actualidad el país, en su conjunto, da muestra evidente de que la transición democrática ha quedado atrás y que a pesar de haber encontrado los mecanismos electorales transparentes que por siete décadas e incluso en el preámbulo de la Revolución se habían convertido en un clamor social que los requería inminentes y necesarios, lo cierto es que el balance al día de hoy resta mucho de ser positivo.


La situación social, económica, laboral, y principalmente de seguridad son el resultado de la carencia de capital humano suficiente para asumir responsable y positivamente el multicitado cambio, para generar las reformas que el sistema democrático requiere en el marco de la globalidad y de una lucha de mercados inminente y de la que nuestro país no puede seguir quedando fuera.

Hasta el momento lo cierto es que la clase política; en gran parte, a quedado a deber. Se ha visto inmersa en un círculo vicioso, situación que contrasta directamente con un cambio hacia lo virtuoso, hacia los valores democráticos de la tolerancia, el respeto, el debate y sobre todo la preeminencia del interés mayoritario por encima del interés particular.

La característica fundamental de las últimas décadas del priismo tan repudiado, impulsadas -si bien es cierto- por la presión social, pero llevadas a cabo, fueron las reformas estructurales, reformas que permitieron, no solo visualizar la incursión mexicana al concierto de las naciones, sino fundamentalmente consolidar un sistema democrático, mismo y que gracias a la actual incapacidad reformadora se encuentra muy devaluado, al grado tal que su institución más representativa ha quedado desvirtuada y sujeta a las condiciones del tripartidismo nacional.

Bajo esta tónica cabe preguntarse ¿Las circunstancias están dadas para dar paso a un relevo generacional?, ¿Es momento de dejar atrás los prejuicios antidemocráticos que han estancado el desarrollo de nuestra nación?, ¿Es necesario una nueva cosmovisión política para que México crezca?.

El relevo generacional es una circunstancia que es requisito sine quan non para romper los paradigmas y vicios políticos mexicanos, para acabar con el compadrazgo, el clientelismo, el corporativismo y el privilegio a lo personal por encima de lo colectivo, acontecimiento que hasta el momento en lo nacional puede presentarse en 2012.

Por lo que hace a lo local, el próximo año tenemos la oportunidad de marcar y sentar precedente. Es momento de que nuestro Estado cuente con ese relevo generacional tan necesario para generar más y mejores condiciones para los ciudadanos, que permita mitigar en lo posible las adversidades de un sistema que ya ha caducado y que se niega y se resiste al progreso.

Una nueva generación en la conducción del país y del Estado, va más allá de las edades, de las formaciones, de las ideologías y preferencias partidistas. Debe constituirse en una nueva generación de políticos con una visión diferente sobre el poder, comprometidos con la construcción y consolidación de nuevos valores cívicos y democráticos que se conviertan en el catalítico para el verdadero cambio que rompa las cadenas de estancamiento de México y permita ser el escape del descontento social.

Hay muchas cosas por hacer, pero éstas no pueden generarse mediante las mismas practicas y los mismos actores, aquellos que observan lo personal y lo inmediato como lo más necesario y prioritario, aquellos que han perdido la oportunidad a lo largo de los años, aquellos que una y otra vez buscan hacerse del poder por el poder mismo, como si se tratará del más selecto capricho, aquellos que han reducido la política a lo personal.


El cambio no quiere decir que existan resultados positivos, tampoco los jóvenes son sinónimo de progreso y modernidad, pero lo cierto es que las nuevas generaciones viven bajo experiencias y complejos distintos que los que la actual clase política tiene, fundamentados en la reflexión y el entendimiento de la globalidad, que requiere valores democráticos como el eje del progreso. Es tiempo de que los jóvenes dejen a un lado el discurso y comiencen a actuar, es momento de que se de paso a una nueva generación de políticos, de lo contrario el reclamo y necesidades sociales jamás podrán ser mitigadas.

domingo, 4 de octubre de 2009

Juanito; fin al vía crucis de Iztapalapa

Cuando Rafael Acosta Juanito surgió a la fama política en aquella tarde donde Andrés Manuel López Obrador daba cuenta no solamente de su poder en aquellos lugares del D.F., sino además demostraba su infinito autoritarismo propio de los sistemas totalitarios del siglo pasado nadie vislumbró lo que Juanito se convertiría para la clase política, en especial, la de la llamada izquierda mexicana.

Así, este memorable personaje propio y característico de aquellos que a través de la llamada lucha social buscan cuotas de poder, durante más de dos meses, se transformó en el icono político de un pueblo que observa en él la posibilidad de acceder al poder por cualquier persona.

Lo cierto es que Juanito no fue más que una muestra clara de lo que la negra clase política nacional es; circo, traición e interés personal, características éstas encumbradas en el sistema político mexicano que a pesar de lo que se diga y se presuma; fundo y ha refundado las veces que ha sido necesario el PRI.

Y es que cuando la toma de protesta de Juanito se acercaba y gracias al actuar izquierdista de Rafael Acosta que ponía en jaque a la izquierda institucionalizada, la única que tiene cabida en este sistema; Marcelo Ebrad recordó aquellos años gloriosos, las clases y lecciones aprendidas en los tiempos en los que como Subsecretario de gobernación priista tenia que negociar con las masas, principalmente después del temblor y que paradójicamente ahora representan a los bastiones más encumbrados del PRD.

De esta manera Ebrad se reunió con Rafael Acosta Juanito y al estilo de vidente le hizo ver su suerte, demostrándole que las mafias políticas amarillas del DF eran no solamente las que lo habían llevado a la fama sino que de no cooperar serian también las responsables de su tumba política y el fin de la leyenda.

¿Pero como acabar con el sueño de Rafael Acosta sin destrozar al icono popular y luchador social Juanito? De nueva cuenta Marcelo recordó sus inicios priistas y brillantemente vino a su memoria que en política todo tiene solución y este problema no seria la excepción.

Así, en el preámbulo de la toma de protesta del fugaz delegado de Iztapalapa se monto toda una obra teatral cuyo segundo acto consistiría en marcar la pauta para la llamada enfermedad de Juanito y así aplanar el camino para su salida por la puerta grande.

El día de la toma de protesta de Rafael Acosta todo estaba listo para la representación teatral y el fin del vía crucis de Juanito, sabedor de que su enfrentamiento contra el sistema y la izquierda del sol azteca manipuladora y controladora de lo político en la Ciudad de México, Acosta se presentó y arremetió por ultima vez contra aquellos que se aprovecharon de nueva cuenta de los sueños y deseos de los mortales dejando en el tintero no solamente su corbata roja sino la frase que lo hará inmortal “¡muera el PR… muera el PT traidor!”

Lo cierto es que después de este teatro político, Juanito, no fue más que un personaje creado y destruido por la elite política aquella que da y quita -como “El dedo de oro” en la obra de Guillermo Sheridan- y que es la responsable de que Iztapalapa sea el patio trasero de la Ciudad de México, una zona urbana cuyos problemas sociales, ecológicos, económicos y políticos van más allá de lo que el propio Rafael Acosta pudiere imaginar.

Pero, ¿Dónde quedan pues los problemas de Iztapalapa en todo esto? eso no importa lo importante es demostrar el poder y control que el perredismo tiene en esa demarcación, pues los problemas sociales; esos que crean a personajes como Juanito y que cocinan una izquierda dentro de la izquierda mexicana institucionalizada, esos, esos que sigan esperando, pues no son prioritarios, no tan prioritarios como dar cuenta del poderío amarillo en la llamada Ciudad de la Esperanza.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Premio al Buen Gobierno; ¿Fraude o desconocimiento de la realidad?


El municipio de Apizaco recibirá el próximo 30 de octubre el “Premio Nacional al Buen Gobierno Municipal” como parte del trabajo impulsado por el Instituto Nacional para el Federalismo y Desarrollo Municipal perteneciente a la Secretaria de Gobernación y del cual se ha desprendido la Agenda “Desde lo Local” que permite el desarrollo de Políticas Públicas locales para mejorar el nivel de vida de los mexicanos, principalmente desde la labor de los Ayuntamientos.

Para obtener este premio los municipios deben acreditar en 39 indicadores que se dividen a su vez en 270 parámetros la calificación “verde” es decir óptima que permite garantizar un Desarrollo Institucional para un Buen Gobierno, Desarrollo Económico Sostenible, Desarrollo Social Incluyente y Desarrollo Ambiental Sustentable.

Bajo esta tónica el programa de la Secretaria de Gobernación es una herramienta más al servicio de los municipios que permite no solamente la planeación estratégica de Políticas Públicas que impulsen el desarrollo de las comunidades sino se convierte a su vez en un programa de acción claro para la toma de decisiones de las comunas.

En este sentido es claro que el espíritu de la Agenda “Desde lo Local” es el de auxiliar a los Ayuntamientos para mejorar su actuar frente a la ciudadanía toda vez que estos son las autoridades más cercanas a la gente y por ende son los primeros que deben dar respuesta a las necesidades colectivas en cada localidad.

Lo cierto es que dicho programa y sobre todo la calificación de dichos indicadores queda supeditada al criterio subjetivo de aquellos que hacen las mediciones y no permite determinar con claridad aquellos municipios que cumplen validamente con el propósito de elevar el nivel de vida de sus gobernados, así como eficientar la tarea gubernamental para dar respuesta pronta a las necesidades colectivas.

Así tenemos que el municipio de Apizaco como ya lo señale será galardonado con el “Premio Nacional al Buen Gobierno Municipal” en el marco del Sexto Foro “Desde lo Local”, situación que contrasta validamente con las realidades que al interior de la Ciudad rielera se viven.

Observemos por ejemplo, que este diario realizó el pasado jueves un reportaje respecto a las condiciones deplorables que imperan en las calles de la comuna apizaquense, donde prácticamente se ha vuelto imposible transitar en auto si no es bajo el riesgo de quedar atrapado en esos baches que se han convertido en verdaderos agujeros de ineficiencia y falta de capacidad administrativa.

Y es que ¿Como es posible que el gobierno federal pretenda otorgar un premio al buen gobierno en Apizaco cuando la realidad y sentir de los apizaquenses contrasta plenamente con dicho distintivo?, ¿Acaso los responsables de calificar los indicadores se dieron una vuelta por las principales calles de Apizaco?, ¿Desde cuando para ser Buen Gobierno debe dejarse a un lado las necesidades colectivas?

A pesar de que se pueda distinguir al Ayuntamiento de Apizaco con este y otros muchos premios más lo cierto es que en dicha Ciudad las calles y el entorno esta lejos de considerarse de excelencia, no solamente porque las calles están destrozadas sino además porque los semáforos y el entorno en la Ciudad dan pena, sin considerar el alumbrado público que es inexistente, tal vez por eso se hable de lámparas ahorradoras, si consideramos como ahorro el que no funcionen.

Lo anterior aunado a la propia inseguridad que va en aumento como espuma, además de la falta de transparencia al interior del municipio, circunstancias no solamente que han hecho que impere el pánico y la desconfianza entre la sociedad apizaquense sino además han puesto en tela de juicio la honorabilidad de aquellos que dicen ser los representantes de la Ciudad modelo y que no solamente han provocado remociones del cargo sino además disputas, reproches y señalamientos con tintes, incluso, penales.

A final de cuentas la realidad es que Apizaco para desgracia de los apizaquenses esta lejos de ser considerado un municipio donde impere el buen gobierno, salvo que se entienda por buen gobierno todo aquello que va en contra de mejorar las condiciones y el nivel de vida de los ciudadanos que en una Ciudad habitan.

Esperemos que los organizadores y responsables de entregar el premio al Buen Gobierno Municipal observen el sentir y parecer de aquellos que día a día tienen que lidiar con los baches, con la incapacidad de las autoridades municipales, con la falta de alumbrado público y el aumento de la inseguridad en Apizaco. Esos; amigo lector, no pueden considerarse jamás como elementos que permitan calificar a una autoridad como buen gobernante y solo dan muestra de que la visión de excelencia, eficiencia y eficacia para la autoridad dista mucho de lo que los ciudadanos entienden por un buen gobierno.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Los “Pactos de la Moncloa” un ejemplo para el México Bicentenario.

A 199 años de haberse iniciado la lucha por la Independencia de nuestro país y 99 años de presentarse uno de los capítulos más sangrientos en la historia de la nación las reflexiones sobre el tema han sido muchas y muy diversas sustentadas bajo la pregunta ¿En este Bicentenario tenemos algo que celebrar?.

Lo cierto es que a casi 200 años de comenzar a escribir nuestra historia como nación los motivos de celebración pasan por los excesos hedonistas del pan y circo, siendo francamente escasos, fundados principalmente en el hecho de que a casi dos siglos de vida como país no hemos encontrado el camino que como mexicanos debemos seguir, o lo que es lo mismo, no tenemos proyecto de nación.

La dura crisis económica, la lucha interminable e indefinible contra el narcotráfico, el aumento de la pobreza, la inseguridad creciente, donde actos terroristas comienzan hacerse presentes auspiciado todo lo anterior bajo la cobija y complicidad de una triste clase política determinan e identifican con claridad lo que somos como república; un desastre.

Así, se pone en duda la verdadera independencia mexicana, la conquista y reconocimiento de los derechos consagrados en la Carta magna producto de la sangre revolucionaria y por ende evidencian que no existen las condiciones necesarias para celebrar un acontecimiento de tal magnitud como es el Bicentenario de México.

Pero más allá de preguntarnos si existen las condiciones como para festejar los doscientos años de vida como nación, debemos preguntarnos ¿Qué hacer para mejorar el nivel de vida y las condiciones que imperan en México?.

Bajo lo anterior cabe recordar y tomar como ejemplo a la España de los años 70, la cual durante esa década no solo puso fin al totalitarismo franquista, sino inicio la refundación española sustentada bajo una republica, donde uno de los acontecimientos que marcaron la pauta y pisaron el acelerador del desarrollo serian los llamados “Pactos de la Moncloa”.

Bajo las difíciles condiciones económicas que vivía la España de los años 70 incluso peores que las que ahora se viven en México donde lo más complicado se presentó al pasar en un solo año de una inflación del 20 al 44 % y tasas de desempleo de 900,000 españoles la clase política se puso de acuerdo.

Las diferentes fuerzas políticas tomaron la decisión de realizar una concertación política sobre un documento que definiera el rumbo de la nueva España republicana, bajo la premisa que bien ahora pudiéramos retomar y validar en las condiciones sociales que imperan entre los mexicanos “O los demócratas acaban con la crisis económica española o la crisis acaba con la democracia”.

La anterior frase es la base con la cual la clase política española de la época englobo las realidades ibéricas, las condiciones de los españoles eran tan graves que ni la democracia en si misma podría remediar por lo que era necesario tomar medidas extremas. Medidas que antepusieran el interés general por el particular toda vez que la politiquería no tenia cabida en un país donde podría matarse por hambre.

Tal documento, estimado lector, por si le parece coincidencia contempla una política presupuestaria, reforma laboral, reforma fiscal, política educativa y una política energética ¿Nos suenan estos temas a las reformas imposibles a las que se refiere Calderón?

El resultado es ahora claro a más de 30 años de dicha firma España - país que por mucho tiempo estuvo hundido en la miseria- se ha convertido en uno de los más representativos del progreso europeo, siendo protagonista en la toma de decisiones de la Unión Europea y donde el nivel de vida e ingreso per cápita son tales que la pobreza no es un indicador que los caracterice.

Esperemos que la clase política mexicana tome nota de la historia no solo nacional, sino universal, que permite demostrar que las condiciones que imperan en este país tienen que ver más con la actitud y voluntad política que con la falta de capacidad de las instituciones y que ahora en el marco de este Bicentenario próximo se puedan encontrar las convergencias necesarias que hagan posible la creación de los pactos políticos que den rumbo y marquen el proyecto de nación que requerimos para transitar a mejores caminos de desarrollo sin tomar en cuenta los intereses particulares, los partidos, las ideologías, sino únicamente el hecho de buscar un país más prospero, un México del cual nos sintamos aun más orgullosos que nos permita decir validamente ¡Viva México!.


domingo, 13 de septiembre de 2009

La propuesta económica para 2010; ¿Otro error más de Calderón?

A lo largo de la semana anterior se presentaron las “brillantes” medidas que el Gobierno Federal, a través de la Secretaria de Hacienda pretende realizar para el próximo año con el fin de que se pueda enfrentar la crisis económica mundial que golpea directamente a México.
Dentro de estas acciones se destaca el adelgazamiento del aparato gubernamental, a un nivel tal que desaparecen la Secretaria de Turismo, Reforma Agraria y Función Pública; de golpe. Asimismo, se contempla el incremento de impuestos y la creación de un nuevo impuesto al consumo del 2%, mismo, que –según se dijo- seria destinado para incrementar en un 50% el presupuesto de programas sociales que tienen como objetivo combatir la pobreza,; dígase el programa oportunidades.
En estas nuevas condiciones económicas que imperan en el mundo el gobierno mexicano de nueva cuenta da muestra de su ineptitud para enfrentar las cosas y dar solución a la problemática que impera en todas las familias –al menos las que viven en el México real- donde el ingreso ya no alcanza para sostener a sus familias; pero vamos por partes.
El hecho de adelgazar el aparato gubernamental no tiene que ver con la voluntad de generar mayor eficacia dentro del gobierno federal, sino simplemente porque la crisis es tan grave y compleja que ha perneado hasta al propio “papá gobierno”, gracias y fundamentalmente a que PEMEX ya no puede ser ordeñada como antaño por que esta en banca rota, a tal nivel que se tuvo que cambiar de director, cambio que también es un error más de Felipe Calderón; ¿Como es posible que se designe a un nuevo director de la paraestatal, cuando ni siquiera había logrado obtener el visto bueno como Consejero de PEMEX?; pero bueno esa es otra historia.
Lo cierto es que adelgazar al gobierno lo único que va a traer consigo es que se aumente el índice de desempleo, por que ser eficaz y eficiente no son términos que se contemplen en los manuales y en las actuaciones de las dependencias públicas. Cabria preguntarse por ejemplo, ¿Cuáles han sido los resultados del programa “Vive México”?; seguro no los esperados.
Y esto viene a cuento por que también se nos dice que existe el interés de crear un nuevo impuesto para inyectar mayor recurso a programas para abatir la pobreza. Primero; ¿Cómo pretende el gobierno que paguemos más por los bienes que consumimos? Esto simplemente se traduce en términos reales a aumentar la inflación en un 2%, lo cual es terrible para la economía nacional. Lo anterior si partimos del supuesto de que se consuma lo mismo, aunque lo cierto es que también de aprobarse este impuesto, se estaría per se generando una inhibición al consumo. ¿Cómo entonces salir de la crisis si no hay flujo de efectivo al inhibirse el consumo?.
Debemos agregar también el hecho de que es erróneo combatir a la pobreza mediante el incremento al presupuesto de programas sociales como oportunidades. Recuerdese que como lo referí en este mismo espacio en estos últimos dos años se han incorporado a la pobreza 6 millones más de mexicanos, lo que indica que no solamente los programas sociales no funcionan, sino que incluso lejos de contener la pobreza esta a aumentado. Bajo lo anterior, ¿Resulta viable aumentar el presupuesto a programas que no sirven?, ¿No es eso premiar la ineficacia?. Todo esto sin sumarle lo grave de los subejercicios que existen en estos y en la mayoria de programas públicos federales y que son característicos del gobierno Calderonista.
En conclusión, parecemos ir hacia atrás, el rumbo es en picada y no se observan acciones y reacciones profundas por parte del gobierno federal. Lo cierto es que debe trabajarse no solamente en las reformas políticas de fondo, sino debe generarse mayor infraestructura y obra pública, acciones que por desgracia también quedaran fuera de la política económica calderonista, sobre todo luego de saber que no se han comenzado los trabajos para la construcción de grandes obras principalmente energéticas en el centro del país que se tenían programadas. ¿Cómo salir de la crisis si el gobierno calderonista pretende inhibir el consumo, aumentar los impuestos y cancelar el gasto en obra pública de impacto que genere fuentes de empleo?.
Todo esto hace pensar que para 2010 se tocará -como hace 200 años con la independencia y 100 años con la revolución- fondo; un fondo que por el bien de México no sea tal que implique transitar por caminos de violencia social.
Es necesario construir un gran acuerdo nacional, pues sin acuerdo nacional, no puede existir un acuerdo económico. Al tiempo.

lunes, 7 de septiembre de 2009

El informe presidencial: ¿Retórica o conciencia?

En la intervención pasada me referí sobre aquel discurso mediante el cual el Presidente Calderón solicitaba que aquellos problemas que caracterizaban la realidad nacional no deberían plasmarse en el terreno internacional. Asimismo, en dicha columna, se formuló la interrogante de ¿Cómo es que vamos a enfrentar lo que simple y sencillamente pretendemos negar u ocultar?.
La respuesta a la pregunta más trascendental del sexenio calderonista se presentó a la mitad de su mandato bajo el nuevo esquema panista del Informe Presidencial, acto mediante el cual y según la propia Constitución, el Presidente debe dar cuenta del estado que guarda la nación.
En el acto mediático realizado en Palacio Nacional, el mandatario de México de pronto dejo atrás aquel discurso del “no pasa nada” para transformarlo en una critica directa al sistema político y a los políticos, donde prácticamente los culpa de los males que aquejan a la nación y los invita a participar en esta cruzada de cambio profundo.
Bajo el contexto de que el Presidente debe dar cuenta del estado que guarda la nación, la conclusión según el ejecutivo federal no es otra más, que el hecho de haber tocado fondo, donde el viejo sistema político, fundado y auspiciado bajo el amparo del priismo y donde prevalecen la inseguridad, la impunidad y corrupción ha llegado a sus más graves limites.
De esta manera Calderón presento los 10 puntos para cambiar a México, donde se destaca un sistema de educación de calidad, la reforma económica y política, así como también el combate a la inseguridad.
Así, Calderón dio inicio a un cambio de rumbo, mejor dicho, parece haber encontrado el rumbo –según su dicho- mediante el cual México debe transitar para por fin dejar atrás el sistema priista y consolidar el verdadero sistema democrático, entendido –como señala la Constitución- no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo.
De esta manera el discurso del Tercer Informe de Gobierno calderonista marca el inicio del camino, donde cabe preguntarse ¿Por qué, después de tres años de gobierno, Calderón decide reconocer los problemas que aquejan a México?, ¿Cuál es el objetivo del Presidente al inculpar de estos males a la clase política?, ¿Se trata pues de un verdadero acto de conciencia o por el contrario estamos de nueva cuenta ante el discurso y la demagogia que caracteriza a los políticos de nuestro tiempo?
La respuesta obliga a la reflexión y por desgracia amigos lectores me temo que se trata nuevamente de un acto mediático a través del cual el ejecutivo federal, al puro estilo de Poncio Pilatos, decide dejar en el terreno legislativo la labor de transformar la realidad de nuestro país. No por nada Calderón enfatiza la necesidad de accionar las reformas necesarias y no conformarse con las posibles, pues en estos tiempos de crisis las últimas no son suficientes.
Bajo el contexto de que el partido en el poder –el PAN- lleva desventaja en el Congreso, la estrategia para esta segunda mitad del sexenio por parte de Calderón parece ser clara, dejar en manos y bajo la responsabilidad el estado de la Nación al Legislativo, ¿Por qué? Simple y sencillamente porque sabe que solo, será muy difícil consolidar su mandato y además curándose en salud, pues si no se presentan resultados favorables, no dudemos que de acuerdo a la característica de la descalificación panista se culpará a la oposición por no contribuir en aquellas transformaciones que requiere el país.
En conclusión, una vez más parece haberse eludido la responsabilidad de encarar los problemas nacionales, bajo el amparo de la retórica, donde el Presidente deja claro que si su gobierno no da resultados será responsabilidad de la oposición y del Congreso de la Unión, recordemos así la justificación de Fox sobre su incapacidad “el Ejecutivo propone y el Congreso dispone”.
Lo cierto es que a pesar del reconocimiento de las necesidades nacionales el camino de nueva cuenta suele tornarse político, caracterizado por la evasión de responsabilidad y compromiso nulo que hacen pensar que el Tercer Informe no fue más que un acto mediático. Hasta cuando se tomará en serio las necesidades nacionales y se atenderán de frente y sin pretextos pues la pregunta ahora es ¿Cuál es el estado que guardan los nacionales? Al tiempo.

domingo, 30 de agosto de 2009

Elecciones y la crisis que viene


Aunque no se quiera nuestra realidad, al interior del país, comienza a tornarse negativa, no solamente por las condiciones económicas que imperan en el mundo y que impactan directamente a México, sino además, por la serie de efectos que este acontecimiento, considerado en un inicio como un simple “catarrito”, conllevan, aunados, por si fuera poco, al clima de inseguridad que viven los mexicanos.
Estas circunstancias son con las que desafortunadamente los mexicanos comunes y corrientes deben vivir día con día. La escasez de los recursos económicos en los hogares, el aumento en la tasa de desempleo, el problema de la inseguridad, la falta de oportunidad para los jóvenes, los sistemas educativos de mala calidad; entre otras muchas más, son las características de lo que es México en la actualidad.
Bajo esta tónica aquel habitante de nuestro país que no tenga presente estos elementos, indica, que se encuentra atrapado en una burbuja que le impide observar lo que ocurre en la realidad social mexicana.
Y es que como sabemos recientemente el Presidente de la República se refirió a aquellos mexicanos que según su dicho se dedicaba a denostar lo que es México, señalando que como buenos mexicanos debemos referirnos únicamente a las cosas buenas que tiene nuestro país.
Tal acción puso de manifiesto en primera instancia, la falta de tolerancia del mandatario, pues no puede, bajo ningún concepto, ordenar que los mexicanos, o cualquier persona que conozca este país, hablen solamente de lo bueno.
Hasta el momento no conozco algún compatriota que fuera del país no realce la cultura que existe en nuestra tierra, la comida, las costumbres y tradiciones, la música; en fin, la serie de elementos que nos permiten sentirnos orgullosos de ser mexicanos.
En este sentido ¿A que se refería el Presidente Calderón? Simple y sencillamente a que no le gustan las criticas. Pero como dicen en las calles; no se puede defender lo indefendible o tapar el sol con un dedo.
Lo grave no es que no le gusten las criticas, sino que, incluso hace pensar que no quiere -como en su momento se considero la crisis- reconocer la gravedad de las condiciones que imperan en México.
¿Acaso Calderón no sabrá que tan solo, de 2006 a 2008, 4 millones de personas se convirtieron en pobres? ¿No conocerá también la escasez de empleo que comienza a convertirse en un problema social? ¿Sabrá del clima de inseguridad que se vive en muchos Estados de la República?
Si el Ejecutivo federal no conoce o peor aun, conociendo lo anterior, decide salirse por el camino fácil exhortando a que veamos lo bueno; ¿Cómo es que vamos a enfrentar lo que simple y sencillamente pretendemos negar u ocultar?
Lo anterior no es más que la muestra de la clase política mexicana, donde para los políticos es más fácil voltear la mirada ante los problemas que realizar acciones y estrategias para solucionarlos.
Y es que la mayoría de representantes buscan dedicarse a esta actividad solamente para saciar sus instintos de poder. Muestra clara la tenemos –y si no es así desmiéntanme por favor- en algunos diputados federales salientes, quienes al cierre de la legislatura, realizan actos donde pretenden presentar sus informes de actividades; sin ni siquiera haber presentado iniciativa alguna. Pero eso sí pretenden disfrazar tales omisiones dando un nuevo nombre a su incapacidad legislativa; el nombre de gestión. Lo peor es que incluso sin resultados pretender conseguir la silla más preciada y codiciada para el próximo año; la de Gobernador.
Ante tal circunstancia cabe reflexionar que a 200 años de conmemorar –no celebrar, por no existir nada que celebrar- la Independencia de México y 100 años de la Revolución Mexicana, la clase política no ha percibido que en nuestro país comienza a gestarse una crisis aun mayor que la económica.
Me refiero a la crisis social que a falta de solución por parte de las instituciones aumenta día con día. Muestra de ello es la altísima abstención en los comicios pasados y principalmente el porcentaje tan alto de voto duro que se presentó.
Por todo lo anterior, en las próximas elecciones debemos preguntarnos ¿Para que quieren el poder los candidatos?. ¿Qué pretenden hacer con él?, ¿Para que quieren ser candidatos aquellos quienes como anteriores representantes no han dado resultado?