El pasado martes, los electores de Estados Unidos, dieron uno de los reveses más grandes que se le puede dar al presidente de nuestro vecino país del norte; el hartazgo respecto a la complicada situación económica que se vive en Norteamérica, el consecuente debilitamiento de su mercado laboral y la creciente pérdida de “esperanza” fomentada durante la campaña de Obama, fueron los elementos que permearon en la voluntad del electorado de EUA para dar la mayoría de votos a los republicanos, lo que provocó que la Cámara de Representantes pasara a manos de este partido conservador, al igual que once Estados de la Unión Americana logrando únicamente el partido demócrata del presidente mantener la mayoría en el Senado.
De esta manera la derrota es atribuida principalmente al Presidente Obama, tanto, que él mismo la interpretó como personal declarando tras conocer los resultados, que no deseaba a gobernante alguno una paliza como la que él había recibido y comentó que la lección recibida lo obligaba a separarse de la oficina Oval para acercarse más al pueblo.
Así, la derrota demócrata de la semana pasada es de Obama, quien paulatinamente y como si se tratara de una llama ha ido apagando la esperanza generada tras la ineficiente administración del presidente Bush.
Al igual que Jimmy Carter, Obama partió desde su llegada a la Casa Blanca con una enorme expectativa imposible de cumplir, y que de la misma manera ha generado la desconfianza de los habitantes norteamericanos quienes han desmoronado la legitimidad del gobierno de Obama al grado de que al día de hoy se ve difícil su reelección para 2012.
Más allá de lo complicado que serán los próximos años para el Presidente americano y su partido, el voto de confianza dado a los republicanos la semana pasada por los electores de dicho país provoca un impacto importante en México e incluso en nuestro Estado.
¿Cuáles son los efectos e impactos en nuestro país tras la elección americana de la semana pasada? Al obtener el Partido Republicano la mayoría en la Cámara de Representantes evitará que las iniciativas y políticas que trate de implementar el gobierno del primer presidente de color americano se vean obstaculizadas con el fin de que su administración sea ineficiente y con ello pretenderán recuperar la Presidencia americana en 2012.
Así, dentro de las iniciativas que se han impulsado por parte de Obama se verán afectadas la concerniente a la reforma de salud y principalmente la reforma migratoria.
Es conocido que dentro de las características conservadoras de los republicanos destaca el hecho de anteponer la política interna por sobre cualquier cosa. De esta forma la relación bilateral con México quedará estancada y se reservará para un mejor momento.
De la misma manera el conservadurismo propio de los republicanos se verá reflejado en la economía americana misma que su crecimiento y aceleración serán sumamente lentos por no decir nulos.
Derivado de que la economía del vecino país del norte se estancará, al menos en los próximos años, la relación comercial con su principal proveedor y manufacturero –México- será de igual forma paralizada.
Para nuestro país el crecimiento y Desarrollo Económico va necesariamente ligado a la manera en que se desenvuelva la economía estadounidense, derivado principalmente que Estados Unidos es el receptor de aproximadamente el 80% de las exportaciones mexicanas, lo que significa que al reprimirse el consumo de los norteamericanos, la producción y exportación de insumos hechos en México, se vea afectada necesariamente.
Asimismo, la desaceleración económica en los Estados Unidos y el debilitamiento de su mercado interno han provocado una importante disminución en las remesas que se envían de ese país a México; por ejemplo para el cierre del mes de Septiembre, las remesas en nuestro país disminuyeron aproximadamente en un 12% ya que las plazas laborales para nuestros “paisanos” se encuentran muy restringidas.
Y es que el problema laboral en Norteamérica es tan severo que incluso se convirtió en uno de los factores más importantes que influyeron en la determinación de los votantes para inclinarse por los republicanos y dar la espalda al presidente Obama.
Derivado de ello en nuestro Estado este efecto se ve reflejado con el retorno de gran parte de trabajadores que no han logrado alcanzar el llamado “sueño americano” y que tras su regreso se integran directamente a la tasa de desempleo misma que ha aumentado sustancialmente –casi 2%- en estos últimos meses a la par del crecimiento de la población económicamente activa.
Esperemos que los nuevos congresistas americanos y en particular los miembros del partido republicano acepten la importancia de trabajar de manera conjunta con México. De lo contrario lo que se viva en dicha nación en próximos años seguirá impactando de manera negativa a nuestro país y a nuestro Estado. Al tiempo.