Es un espacio que contiene las opiniones vertidas en los distintos medios de comunicación donde participa el autor y que tienen que ver con el acontecer social, económico y político, tanto nacional como local.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Las elecciones americanas y su impacto en México

El pasado martes, los electores de Estados Unidos, dieron uno de los reveses más grandes que se le puede dar al presidente de nuestro vecino país del norte; el hartazgo respecto a la complicada situación económica que se vive en Norteamérica, el consecuente debilitamiento de su mercado laboral y la creciente pérdida de “esperanza” fomentada durante la campaña de Obama, fueron los elementos que permearon en la voluntad del electorado de EUA para dar la mayoría de votos a los republicanos, lo que provocó que la Cámara de Representantes pasara a manos de este partido conservador, al igual que once Estados de la Unión Americana logrando únicamente el partido demócrata del presidente mantener la mayoría en el Senado.

De esta manera la derrota es atribuida principalmente al Presidente Obama, tanto, que él mismo la interpretó como personal declarando tras conocer los resultados, que no deseaba a gobernante alguno una paliza como la que él había recibido y comentó que la lección recibida lo obligaba a separarse de la oficina Oval para acercarse más al pueblo.

Así, la derrota demócrata de la semana pasada es de Obama, quien paulatinamente y como si se tratara de una llama ha ido apagando la esperanza generada tras la ineficiente administración del presidente Bush.

Al igual que Jimmy Carter, Obama partió desde su llegada a la Casa Blanca con una enorme expectativa imposible de cumplir, y que de la misma manera ha generado la desconfianza de los habitantes norteamericanos quienes han desmoronado la legitimidad del gobierno de Obama al grado de que al día de hoy se ve difícil su reelección para 2012.

Más allá de lo complicado que serán los próximos años para el Presidente americano y su partido, el voto de confianza dado a los republicanos la semana pasada por los electores de dicho país provoca un impacto importante en México e incluso en nuestro Estado.

¿Cuáles son los efectos e impactos en nuestro país tras la elección americana de la semana pasada? Al obtener el Partido Republicano la mayoría en la Cámara de Representantes evitará que las iniciativas y políticas que trate de implementar el gobierno del primer presidente de color americano se vean obstaculizadas con el fin de que su administración sea ineficiente y con ello pretenderán recuperar la Presidencia americana en 2012.

Así, dentro de las iniciativas que se han impulsado por parte de Obama se verán afectadas la concerniente a la reforma de salud y principalmente la reforma migratoria.

Es conocido que dentro de las características conservadoras de los republicanos destaca el hecho de anteponer la política interna por sobre cualquier cosa. De esta forma la relación bilateral con México quedará estancada y se reservará para un mejor momento.

De la misma manera el conservadurismo propio de los republicanos se verá reflejado en la economía americana misma que su crecimiento y aceleración serán sumamente lentos por no decir nulos.

Derivado de que la economía del vecino país del norte se estancará, al menos en los próximos años, la relación comercial con su principal proveedor y manufacturero –México- será de igual forma paralizada.

Para nuestro país el crecimiento y Desarrollo Económico va necesariamente ligado a la manera en que se desenvuelva la economía estadounidense, derivado principalmente que Estados Unidos es el receptor de aproximadamente el 80% de las exportaciones mexicanas, lo que significa que al reprimirse el consumo de los norteamericanos, la producción y exportación de insumos hechos en México, se vea afectada necesariamente.

Asimismo, la desaceleración económica en los Estados Unidos y el debilitamiento de su mercado interno han provocado una importante disminución en las remesas que se envían de ese país a México; por ejemplo para el cierre del mes de Septiembre, las remesas en nuestro país disminuyeron aproximadamente en un 12% ya que las plazas laborales para nuestros “paisanos” se encuentran muy restringidas.

Y es que el problema laboral en Norteamérica es tan severo que incluso se convirtió en uno de los factores más importantes que influyeron en la determinación de los votantes para inclinarse por los republicanos y dar la espalda al presidente Obama.

Derivado de ello en nuestro Estado este efecto se ve reflejado con el retorno de gran parte de trabajadores que no han logrado alcanzar el llamado “sueño americano” y que tras su regreso se integran directamente a la tasa de desempleo misma que ha aumentado sustancialmente –casi 2%- en estos últimos meses a la par del crecimiento de la población económicamente activa.

Esperemos que los nuevos congresistas americanos y en particular los miembros del partido republicano acepten la importancia de trabajar de manera conjunta con México. De lo contrario lo que se viva en dicha nación en próximos años seguirá impactando de manera negativa a nuestro país y a nuestro Estado. Al tiempo.

martes, 2 de noviembre de 2010

Un gobierno incapaz e ineficiente

Señala Manuel Alcántara -tratadista y politólogo español- que uno de los problemas de los gobiernos actuales es la incapacidad que tienen las administraciones públicas en sus distintos niveles para dar respuesta a las necesidades colectivas, las cuales, día con día se incrementan y aumentan de complejidad.


En este sentido, la ingobernabilidad no es otra cosa más que la incapacidad de los gobiernos para resolver la problemática social en un marco mínimo de eficacia y eficiencia.

Así, Apizaco vive desde hace ya casi tres años un problema colectivo que parece incrementarse a diario provocado principalmente por la falta de capacidad de la autoridad local para dar respuesta a los problemas que al interior de la comuna rielera se viven. Incluso, lejos de solucionarlos los ha incrementado, provocando una desconfianza absoluta en las personas que integran el Ayuntamiento de dicha ciudad.

La falta de respuesta a los problemas sociales y la ausencia de prestación de servicios de calidad por parte del Ayuntamiento ha sido la principal característica del gobierno que encabeza Alex Ortiz, el cual a lo largo de todo el trienio, se ha visto envuelto en acusaciones de corrupción y desprestigio personal que han desviado la atención de aquellos que están obligados a trabajar en beneficio de la llamada “Ciudad modelo”.

De esta manera, el pasado jueves la administración municipal decidió implementar un operativo con el fin de desalojar de la vía pública a los comerciantes ambulantes, los cuales mediante el uso de la fuerza pública, vieron como sus medios para subsistir eran destruidos por aquellos que dicen defender los intereses de los ciudadanos. Y es que si bien es cierto, cualquier gobierno goza del monopolio legítimo del uso de la fuerza, éste debe ser utilizado como el último elemento para hacer valer las determinaciones y decisiones tomadas por la autoridad.

Derivado de ese hecho surgen para el Ayuntamiento rielero un sin número de cuestionamientos; ¿El uso desmedido de la fuerza era un recurso necesario de aplicar frente a los comerciantes ambulantes?, ¿Cuál fue el sentido real de ejercer la fuerza pública con tal violencia?, ¿Qué hará el gobierno apizaquense con aquellos que ven en el comercio informal la única manera de sobrevivir y satisfacer sus necesidades?

El comercio informal es un problema no sólo dentro del municipio de Apizaco, sino prácticamente de todas las ciudades de México y de la mayoría del mundo; se ha vuelto una de las formas a través de las cuales aquellos que no tienen acceso al mercado laboral establecido logran hacerse de recursos económicos mínimos para subsistir, derivado principalmente de la incapacidad gubernamental para generar las condiciones necesarias para que ellos puedan acceder a fuentes de trabajo más optimas.

Por ello, el uso de la fuerza pública para despojarlos de sus fuentes de ingreso es una acción cuestionada y criticada toda vez que la decisión de aquellos que venden productos y servicios en la vía pública tiene su origen en la incapacidad gubernamental para que accedan a mejores fuentes de empleo.

Así, lo ocurrido el pasado jueves en la ciudad rielera es una acción negativa en todo sentido, no sólo porque el uso de la fuerza pública fue excesivo e irresponsable, sino además evidenció la falta de oficio político por parte de las autoridades municipales quienes lejos de consensar y regular la actividad comercial en las calles de dicho municipio decidieron reprimir a la ciudadanía, en su mayoría mujeres.

¿Dónde quedó la política al interior de la comuna apizaquense?, ¿Dónde quedaron los mecanismos de diálogo y concertación para generar las condiciones necesarias para que aquellos que se dedican al comercio informal se regulen y puedan gozar de los medios para subsistir?, ¿Dónde quedó la gobernabilidad de esta ciudad?

Esperemos que pronto las autoridades de dicha localidad tlaxcalteca entiendan que el uso de la fuerza pública es el mecanismo último con el que cuenta el gobierno para hacer cumplir sus determinaciones. El uso excesivo y constante de los mecanismos de coacción legítima pone de manifiesto la incapacidad de las personas que tienen en sus manos el destino de la comunidad y generan en la colectividad; la sensación de un Estado represor incapaz de dar solución a los problemas sociales a través del diálogo y el consenso.

Hacia el mejoramiento de la cultura vial

Durante las últimas semanas se puso de manifiesto en distintos medios locales y nacionales el problema de los accidentes ocurridos en las distintas calles de las principales Ciudades de nuestro país, derivado –principalmente- por la falta de cultura vial entre los mexicanos.


Dentro de las cifras dadas a conocer resalta –sin duda- la relativa a que cada cuatro minutos un ciudadano se ve envuelto en un accidente de tránsito y que de cada 100 personas accidentadas 20 pierden la vida.

Haciendo referencia a lo anterior y ahora que está próxima la renovación de autoridades locales, bien valdría la pena atender este problema que, de continuar así, en próximos años se convertirá en una de las causas más importantes en cuanto a la pérdida de vidas humanas se refiere.

De esta forma existe un sinfín de mecanismos para fomentar el mejoramiento de la cultura vial tanto de peatones como de automovilistas. Tal es el caso, por ejemplo, de las iniciativas presentadas en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal mediante las cuales se pretende multar a aquellos transeúntes que crucen en lugares prohibidos; a la vez, de generar la infraestructura necesaria para que el caminar por las distintas calles capitalinas sea con las garantías mínimas de seguridad.

En este sentido, considero que la propuesta no resolvería de manera sustancial el problema de la cultura vial entre la población, ya que se requiere una solución integral a efecto de generar las condiciones mínimas que permitan que en cualquier metrópoli mexicana el transitar por las calles no sea un peligro como hasta ahora.

Si acudimos al derecho comparado y los mecanismos de solución que las distintas naciones del mundo han encontrado a esta problemática social, nos daremos cuenta que se han venido desarrollando políticas públicas en este sentido, principalmente, mediante el establecimiento de planes de movilidad de cada localidad.

Dentro de los países que encabezaron el desarrollo de este tipo de planes podemos encontrar a España, Inglaterra y Francia principalmente, seguidos de Estados como Colombia y Brasil. Pero, ¿En qué consisten los llamados “planes de movilidad”?

Fundamentalmente, mediante esta estrategia se pretende generar un nuevo equilibrio en los medios de transporte que permita alcanzar un mejoramiento sustentable de la calidad de vida urbana de los habitantes de determinada comunidad. Asimismo, de manera concreta, tienen como objetivo primordial mejorar la seguridad vial en las ciudades, transformar de manera positiva la educación y cultura vial de los habitantes, respetar y proteger el medio ambiente, así como también eficientar el traslado de personas y mercancías.

Como resultados positivos que se consiguen con el establecimiento de un plan de movilidad en cada municipio, se destaca el contar con un transporte público de calidad, ordenado, limpio y seguro; se fomenta la actividad física mediante el uso de medios de transporte alternativos, como pueden ser las bicicletas, o bien, incentivar el hábito de caminar, derivado de que ambas actividades pueden ser seguras al contar con la infraestructura necesaria para realizarlas.

Bajo el principio de que cada medio de transporte tenga su propio espacio, los planes de movilidad generan no solamente un orden vial al interior de cada una de las localidades donde se implementan, sino además, producen alternativas para la protección del medio ambiente, potencializan la planeación estratégica del modelo de Ciudad, mejoran las condiciones urbanas e incentivan el orden para los residentes, generando una mejor impresión del gobierno entre éstos y sus visitantes, lo que a su vez estimula la derrama económica para el crecimiento del mercado interno.

En este sentido esperemos que las nuevas autoridades, principalmente aquellas que representan los intereses de los ciudadanos capitalinos, tomen en cuenta la existencia de este tipo de planes que tienen como finalidad no solamente dar respuesta a una de las problemáticas más agudas para los habitantes de la metrópoli local, sino que además, contribuye en la imagen urbana y genera por sí misma el mejoramiento de las condiciones y de la calidad de vida de éstos. Al tiempo.