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martes, 30 de agosto de 2011

¿Por qué los jóvenes no se interesan en la política?


La semana anterior me refería a lo curioso que resultó la petición de algunos de los dirigentes estatales de los partidos políticos realizada al Instituto Estatal Electoral de Tlaxcala respecto de la generación de una campaña publicitaria para generar la participación del sector juvenil en la política, y en los procesos electorales. Dicha reunión, que por cierto no se produjo para generar acuerdos en beneficio de la población, o para establecer agendas comunes que permitan construir estrategias para resolver los problemas sociales; sino por el contrario, se llevó a cabo para reclamar, al responsable de organizar las elecciones en la Entidad, el pago de las cuotas partidistas que corresponden a las distintas instituciones políticas del Estado; es decir, aquello que los convocó fue pura y sencillamente el interés pecuniario, propio de nuestra clase política.
Pero lo anterior no debe sorprendernos pues no es una circunstancia novedosa, aunque, lo que si generó suspicacia fue lo expresado por los Presidentes Partidistas locales de PRI, PAN, PRD y PS, quiénes mostraron su desconocimiento sobre el hecho de que los jóvenes no se interesen por el acontecer social y la política. Por ello, resulta conveniente hacer una reflexión entorno a los motivos por los cuales a este sector de la población no le interesa el acontecer político de nuestro país y, por ende, de nuestro Estado.
El pasado 12 de agosto se celebró el Día Internacional de la Juventud, fecha que marcó el fin del Año Internacional de la Juventud impulsado por la Organización de Naciones Unidas; un periodo caracterizado por importantes movimientos sociales encabezados por jóvenes a nivel internacional: unos con objetivos claros, como fue la caída del régimen dictatorial egipcio y la fuerte influencia de éste sector en las redes sociales; otros con visos de hartazgo, como  el caso español, debido a la falta de oportunidades de empleo, y unos más cargados de violencia aparentemente irracional como podrían parecer las revueltas en Reino Unido igualmente por la falta de oferta de empleos bien remunerados.
Pareciera que no existe un hilo conductor de los acontecimientos ocurridos protagonizados por jóvenes en situaciones completamente disímbolas y en latitudes mundiales diversas. Lo que es seguro es que la población mundial, que en este año alcanzará los siete mil millones, tiene un importantísimo componente de juventud y, sin embargo, los espacios de toma de decisiones no son ocupados por este sector social, a pesar de ser los destinatarios de medidas que los afectarán en el corto, mediano y largo plazo; máxime cuando en apariencia el seño de la eterna juventud ha sido conseguido, al menos en las metáforas discursivas de la clase gobernante si observamos que sigue siendo un discurso recurrente el declarar la búsqueda constante de mejores oportunidades de desarrollo para este sector de la población, sin que se evalúen claramente los impactos que las decisiones tendrán en dicho sector, como una urgente necesidad que no podemos seguir esquivando.
Bajo este enfoque, los gobiernos a nivel mundial deberán de crear los espacios institucionales para la participación juvenil. Lo lamentable es que hasta hoy no hay un avance significativo en México; los movimientos juveniles en nuestro país son aislados y su representación es marginal, sobre todo si observamos que los mecanismos institucionales a nivel municipal, estatal y federal carecen de legitimidad.
En todos los órdenes de gobierno se ha fracasado por completo en articular un sistema integral de atención a la juventud y, las instancias encargadas del tema en todos los ámbitos de gobierno, funcionan de manera aislada y sin mayores alcances, ello sin tomar en cuenta la inexistente política de juventud a nivel local. Asimismo, el Congreso de la Unión ha sido incapaz de ofrecer un marco regulatorio que permita crear condiciones para avanzar en la materia y crear cursos de acción que resuelvan la diversidad de problemas que hoy les aquejan.
Los posicionamientos que los jóvenes tienen frente a los problemas actuales reflejan  su sentir. Recientemente y de acuerdo a la “Encuesta Nacional sobre Cultura Constitucional”, realizada por la UNAM, se dieron a conocer algunos datos alarmantes. Por ejemplo, la mayoría de jóvenes entre 15 y 29 años se manifiestan por la aplicación de la tortura y la pena de muerte para combatir la delincuencia organizada. Si a la juventud se le diera a elegir entre libertad y seguridad, ésta se inclina definitivamente por el goce de seguridad; incluso consideran los jóvenes como algo viable combatir a la violencia con violencia. Finalmente, nuestra juventud mexicana piensa que en el país, los postulados de la Constitución no se cumplen en nada y que es urgente un nuevo pacto social; además, de que señalan el amplio desinterés de los asuntos que se discuten en la Cámara de Diputados y Senadores, motivado fundamentalmente en el hecho de que los políticos, partidos y policías se sitúan en el ultimo nivel de su confianza.

En general, para nuestros gobiernos el Año Internacional de la Juventud transcurrió igual que cualquier otro año: muchos discursos vacíos, sin una preocupación real por las personas jóvenes, que están relegadas ante lo que consideran temas prioritarios en sus agendas generando en los jóvenes un descontento por la falta de empleos y acceso a la educación superior, situación que ha orillado a algunos de ellos a tomar el equivocado rumbo de la delincuencia como única ruta de progreso, olvidando como bien refiriera Jesús Reyes Heroles que “sé es joven cuando se quiere transformar y no conservar; cuando se tiene la voluntad de hacer y no de poseer; cuando se ve siempre hacia adelante y se cree todo posible”. Ese es el gran reto para la juventud, el incursionar de manera más activa para la solución de sus propios problemas, más que incentivar su interés a través de campañas publicitarias propias del consumismo característico del siglo XXI, como lo consideran los líderes políticos locales, se debe garantizar los espacios públicos a través de los cuales los jóvenes puedan expresar sus ideas y contribuir en la solución de los problemas que a ellos afectan de manera más directa. Al tiempo.
www.miradasdetalante.blogspot.com
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