A más de una semana de haberse presentado la mayor muestra del poder del Estado representado en manos del Ejecutivo federal las consecuencias, reacciones y efectos de haber dado fin a Luz y Fuerza del Centro son muchas y de todo tipo.
Tras haberse anunciado y publicado la extinción de una de las empresas más caras que tenia el Gobierno Federal, Calderón no solo advirtió de lo que como jefe máximo puede realizar, sino además, contribuye con ello al saneamiento del servicio eléctrico en el centro del país, acaba con un sindicato que se había convertido paradójicamente en un grupo contrario al Presidente y finalmente mata las aspiraciones del “legitimo”, todo en un solo golpe y una sola decisión; desaparecer a Luz y Fuerza del Centro.
Y es que para sorpresa de muchos la decisión de desaparecer a Luz y Fuerza no tiene nada que ver con la complejidad económica que representaba el contrato colectivo de trabajo, ni con la falta de competitividad y productividad de la paraestatal y mucho menos por la mejora de la prestación en el servicio eléctrico para la sociedad del centro del país.
Entonces, ¿Cuál fue la circunstancia fundamental que llevó a extinguir Luz y Fuerza? La verdadera razón de haber extinto la empresa pública tiene que ver más con lo electoral y político que con lo económico.
Recordemos que el Sindicato Mexicano de Electricistas –SME- representaba para López Obrador una de las máximas fuentes de financiamiento para su llamada “Resistencia Pacifica”, y que en tal virtud el propio sindicato había dejado de lado su “autonomía” y su naturaleza de velar por los intereses de sus agremiados. El SME era un grupo político de choque al servicio del “Legitimo”.
Tal circunstancia fue insoslayable para Calderón, quien paradójicamente, era quien de manera indirecta, al inyectar recursos a Luz y Fuerza y por ende a su sindicato, sostenía y daba vida al movimiento del tabasqueño.
Este fue el hecho de que en una primera instancia se negara la toma de nota al SME y a su líder Martín Esparza quien por cierto cobraba más de 350 mil pesos mensuales por supuestamente defender los intereses del gremio de los electricistas y tras el fraude y encaramiento al gobierno federal, éste último de manera legal y legitima dio tramite al desmantelamiento del SME dejando a miles de electricistas agremiados sin trabajo bajo una muy buena liquidación.
De esta manera es como Felipe Calderón tomo la decisión que marcaba “el librito”. Al puro estilo del sistema político mexicano, y claro aplicando una de las máximas de Benito Juárez “A los amigos justicia y gracia, a los enemigos simplemente la justicia” el Presidente decidió dar fin al SME y ¿Por qué no hacer lo mismo con otros sindicatos?
Quienes creen que la decisión de extinguir la vida de uno de los sindicatos más corruptos y representativos del mal corporativista de nuestro sistema político tiene que ver más con el provocar una mejora para la sociedad, cuestionan y exigen hacer lo mismo, con otros sindicatos tanto federales como estatales que limitan el desarrollo de México en distintas áreas.
Sin embargo lo cierto es que esto es improbable porque a contrario del SME, otros sindicatos, son funcionales dan resultado electoral y político para el gobierno y por ello su desaparición resulta total y absolutamente inviable, simple y sencillamente porque lo que importa es el poder y para los amigos, los sindicatos amigos, el mal desempeño, sus privilegios económicos y lo costoso de su mantenimiento no son circunstancias suficientes para desaparecerlos. ¿Acaso el SME era el único sindicato ineficaz, corrupto e improductivo?, no, simple y sencillamente no era un sindicato amigo.
Hoy día con la extinción de Luz y Fuerza y el fin de su sindicato se pone de manifiesto lo que el corporativismo y el sindicalismo en México representan. Por tristeza el objetivo de defender los intereses del trabajador ha quedado supeditado al poder de unos cuantos quienes se aprovechan del cúmulo electorero que agrupar a los trabajadores representa y dan la espalda a aquellos a quien supuestamente representan ¿Quiénes pierden con la desaparición de Luz y Fuerza? Simplemente los trabajadores quienes se quedan sin empleo porque claro esta que los líderes, aquellos que provocaron la extinción, en las llamadas mesas de negociación encontraran los mecanismos para seguir hurtando y viviendo del propio sistema.
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