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domingo, 8 de noviembre de 2009

La nueva política joven; Un nuevo rostro para Tlaxcala

Como es de todos conocido el momento de la renovación total del poder político en nuestra Entidad esta muy cerca. Elección que pasa por el cambio tanto en el poder Ejecutivo Estatal como los Ayuntamientos en los diferentes municipios, sumando además la conformación del nuevo Congreso Local.


De esta manera y bajo las nuevas modificaciones al Código Electoral para el Estado, el inicio de las campañas en busca no solo del voto de la gente sino la obtención de algún espacio político están a la vuelta de la esquina, circunstancia que hace obligado el análisis de los posibles rostros que estarán contendiendo dentro de éste proceso electoral que dará el nuevo rumbo para Tlaxcala.

En este orden de ideas, debemos comenzar por señalar que esta elección será distinta a las demás, ya que gracias a la pluralidad que impera en el ámbito local, se ha permitido el desarrollo de diversos grupos políticos además de los que históricamente representan la antigua clase política tlaxcalteca o como coloquialmente se señala el cacicazgo político del Estado.

Esta configuración política dará como resultado que el elector, en este caso los tlaxcaltecas, deban enfrentarse a su primer decisión ¿Inclinarse por el cacicazgo histórico o bien dar oportunidad a los nuevos rostros y personajes políticos jóvenes?

Así, por lo que hace a la gobernatura, el establecimiento de los candidatos será fundamental para dar juego a esta nueva clase política.

En el caso del PAN, donde parece el Gobernador ha puesto la mira para que su delfín emerja de la misma, la decisión de quien los abanderará será trascendental para garantizar la continuidad.

Dentro de los distintos nombres que se perfilan como los más fuertes y que además han ya manifestado su interés particular por llevar las riendas del Estado podemos mencionar al multicitado Julián Velásquez Llorente. Asimismo tenemos a la ex diputada Adriana Dávila, quien considera que su “amistad” con Felipe Calderón será suficiente para ser candidata y posteriormente convertirse en gobernadora. De igual forma se encuentran el propio Adolfo Escobar Jardines, Sergio González y Alejandro Aguilar López.

Lo cierto es que si se busca que el abanderado del Palacio de Gobierno emerja de las filas panistas, se debe inclinar por aquel que no solamente ha mostrado y demostrado su capacidad para ganar más de una elección, sino además que comulga con los ideales panistas, aunado a la plena capacidad para administrar correctamente la cosa pública, es decir debe ser un candidato que este listo para gobernar Tlaxcala.

El caso de los otros partidos es más claro toda vez que parece confirmarse cada vez con mayor fuerza que el candidato rival del orticismo será de nueva cuenta Mariano González, político de antaño, quien ha basado su estrategia en la unión de la antigua clase política y quien además deberá consolidar las alianzas necesarias para contar con la fuerza suficiente para ganar la gobernatura.

Así, todo parece indicar, que por lo que hace a la elección de Gobernador, ésta será definida por la circunstancia de inclinarse por una nueva forma de hacer política, si el candidato de acción nacional cubre el perfil señalado, o bien por continuar con más de lo mismo.

Por otro lado y de la misma manera en el caso de las presidencias municipales esta dicotomía entre la vieja y nueva clase política parece hacerse evidente. Tal es el caso por ejemplo de la capital del Estado, donde auspiciado por el manto del partido blanquiazul el miembro de la llamada pareja delegacional; Rolando Romero, personaje cuya trayectoria es de todos conocida pues tiene varias décadas dedicándose a la labor política, buscará hacerse de la alcaldía capitalina,. Por el lado de los nuevos cuadros para dirigir la Ciudad de Tlaxcala se dice que el aspirante del Revolucionario Institucional podría ser Pedro Pérez Lira, quien a pesar de su juventud ha podido lidiar un par de sexenios dentro de la administración pública, sobre todo de distintos colores, lo que le ha permitido observar y aprender de la visión de cada mandatario.

Así, la dicotomía, pasado-futuro, será la primera interrogante y factor que tomará en cuenta el tlaxcalteca para emitir su voto el próximo año. Recordemos que en manos del ciudadano está el determinar continuar con la antigua clase política cuya oportunidad esta perdida o dar paso a aquellos que bajo nuevas ideas pero con el análisis y la experiencia de los precedentes buscan dar un nuevo rostro a nuestra Entidad. Al tiempo.

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